Dignidad y Autenticidad del Hombre

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Dignidad y Autenticidad del Hombre.

 Nos escribe Marcelo Ndong Obono, sacerdote Diocesano al servicio del Evangelio en Murcia-España.

Diario Utamboni de Guinea Ecuatorial

25- 08-2017-  MNO.

Viene observando que existe tres interrogantes que preocupan hoy al mundo: (1).- El hombre la persona, ser humana. (2).-El bienestar del hombre, es decir, la economía.(3).- El relacionamiento del hombre y su entorno.

La persona humana, mi hermano de Carne y Hueso unidos en el corazón de Dios invisible. Cuando ignoramos su Valor y su desaparición ya nos resulta indiferente como ocurre en determinados países que nos vieron nacer.

Hace tiempo vengo observando que hay tres interrogantes que preocupa hoy al mundo. 1.-) La pregunta por el hombre. la persona, ser humano. .-2) La pregunta por su bienestar, la economía. y -3), La pregunta por el hombre relacionan , el hombre y su entorno. ( ser con otros) y de las tres dimensiones, subyace también tres crisis, a saber: Crisis de valores, crisis de economía y el mundo en crisis ( aspecto político-social) y ante éstas tres crisis visibles, tanto la ciencia, tecnología, los sistemas y modelos económicos, y los diferentes sistemas de gobiernos que tanto pueden aportar en la gran medida de sus cometidos, no están trabajando suficientemente para dar solución y aliviar este estado de cosas que atraviesa  el hombre actual. La crisis económica es la que más azota y no acabamos de tener una estabilidad a estas preguntas sobre el hombre.

Pero la crisis de valores es anterior y en mi modesta opinión, aquí me detendré e intentaré hacer las mismas preguntas. Mi planteamiento me lleva a encontrar una respuesta, aunque no satisfactoria para muchos, en la pregunta por el sentido de la vida; si queremos hacer una escala de valores y detectar porqué la crisis cultural y porqué estamos perdiendo la dignidad y nuestra autenticidad. Siempre me remito a la ética Africana. Cuando me conozco a mí mismo y me inserto en mi comunidad étnica, siempre respetando el valor del otro y traslado esta comunión para poder aplicarlo en el mundo, ( nuestro hábitat) donde el mundo en el que vive, gana en generosidad y en compromiso en la vida socio política en la que pertenece y se identifica. Esto es autenticidad generada, me explico: ganar en generosidad no implica necesariamente, afiliarse a un determinado partido político ni de frecuentar a misa y comunión diaria ( expresión coloquial de este país) sino más bien,consiste en descubrir que este ser en relación con los demás, no vive solo para él, no está aislado del resto de la comunidad internacional, debe desvivir por la suerte de los desafortunados, preocuparse de la suerte de otros, valga redundancia; si soy este hombre autentico, me duele la situación en que se encuentra mi vecino y mi pueblo en todo el momento. Dicho de otro modo, la crisis más acuciante que me preocupa es la crisis de valores y la crisis de mi dignidad humana y cristiana; la crisis que resulta auto-destructivo, migratorio y fugar que atraviesa y viven los jóvenes, en el que irremediablemente resulta imparable y esto lo sabe el siglo XXI  y soy testigo. Generalmente, estamos perdiendo nuestra autenticidad de valores que nos han inculcado los ancestros, perdemos al ser humano en su dignidad como PERSONA. Vivimos casi muchos, en un mundo prefabricado de ilusiones sin alternativas, cuando pisoteamos a lo más absoluto que tenemos, lo más grande que hay en el universo, La persona humana, mi hermano de Carne y hueso unidos en el corazón de Dios invisible. Cuando ignoramos su valor y su desaparición ya nos resulta indiferente, como ocurre en determinados países que nos vieron nacer, realmente me resulta no solo despiadado sino sospechoso e inquietante. Me preocupa porque estamos perdiendo altura.

Lo voy a explicar con esta comparación anecdótica, que no siempre son odiosas: Cuando a un piloto se le complica las cosas durante el vuelo, sabemos que suele pedir auxilio o socorro con estas palabras: ” Vuelo nº… Tal, con destino tal… llama a central !!!, llama a central,  detecto un fallo técnico en alguno de los motores… pido auxilio pierdo altura !!!, esto quiere reflejar estas reflexiones que tienes en tu pantalla, amigo lector.Perdemos altura porque perdemos consideración a lo más específico que somos la autenticidad de los sentimientos y la valoración o el desconocimiento de los derechos de la persona.  Si el ser persona nos iguala a todos en dignidad y autenticidad en nuestros comportamientos, estoy necesitado de vosotros, quiero sentirme alguien, entonces no interesa que sea amable sino que sea yo mismo como persona semejante a mi hermano, porque mi hermano es otro yo. y estamos revestidos del mismo ser y dignidad propias.

!Cuánto me gustaría que eso que lees en tu pantalla sonara como los tambores de mi pueblo, o como la campanilla de la iglesia de mi pueblo, que , aunque esté obsoleta, de autenticidad no tiene nada. Pero seguimos escuchando su sonido le hacemos caso cuando en los domingos, toca para la misa. Perdemos altura cuando las familias pierden la afectividad y cercanía con los hijos, y no les transmite fe, simplemente, porque no transmite seguridad; lástima cuando no se oye ni se transmite la dignidad en los hogares. No quiero compartir esa tristeza con nuestros jóvenes adiestrados que creen que la historia de nuestro país empezó el día tres de agosto de mil nueve cientos setenta y nueve. No quiero compartir mi desgracia mi desgracia con esa juventud que no conocen la existencia de una prensa, las bibliotecas llenas, el deporte sano, los proyectos familiares a corto y largo plazo, la existencia de vida alegre aunque no menos preocupaciones de lo normal, o lo que llamamos en la pastoral de conjunto, la paternidad responsable o el derecho a la vida, o la corrupción como una opción de vida estable, no. no quiero seguir con una larga lista de nombres desconocidos para mi nueva generación,porque no es bueno, no es justo. Porque me atormente este grado de insensibilidad y casi desesperación en el aguante que viven nuestros pobres jóvenes ante todo ese firmamento de atrocidades, Dios mío! país anestesiado, lo nuestro.

Cuando analizaba esas dos palabras que parecen idénticas, sinceridad y autenticidad he encontrado mucha diferencia etimológicas. Sinceridad se refiere a la adecuación entre lo que se dice y se piensa; sincerar hablar sin miedo de corazón; sin ocultar verdades.

Mientras que autenticidad va más allá tiene mayor profundidad y es de rango superior; se refiere a una adecuación triangular entre lo que se dice, se piensa, y lo que se debe hacer.

Seré auténtico cuando defiendo mi honorabilidad y originalidad; me dicen que soy auténtico es porque admite que no cabe duda mi identidad porque no hay falsedad en mí. Es que conozco mi historial porque corresponde a mi deber ser, no puedo pasar mi vida en bromas y mintiendo; por lo menos la autenticidad de que luchamos en la diáspora  es algo serio y no creo que muchos países están por la labor. Lo sentimos. Viven así mucha gente: dicen que están bien, mientras por dentro está corrompido y carcomido de angustia y soledad porque no le cabe los horizontes marcados y dá la impresión de que viven por si acaso en el país le saca lo que puedas así es la gente de hoy, vivir fingiendo es vivir sin existencia vivir de esta manera es que hemos asesinado la verdad; hemos perdido el sentido socializador y misión del pueblo de Dios, nuestra auténtica dignidad de hombres y  mujeres del siglo XXI. Ese modo de pensar es propio del ” pensamiento débil” actitudes contagiosas incluso patentes en muchos de mis compañeros y amigos Guineo-ecuatorianos que no nos acercan demasiado cuando visitamos Guinea. Lamentable y doloroso cuando asociamos dos mensajes contradictorios esto son: salidos de la diáspora y las ideas importadas. eL sistema destroza las ideas y los valores de los antepasados, y no esconde el desencanto y el miedo fruto del mito de una dudosa gobernabilidad, qué pena cuando con aires infernal, exaltamos los poderes rituales de una tradición incipiente . No quiero terminar sig más, sin recordar aquéllas palabras que nos dirigía el recordado Doctor Rafael María Nze Abuy y nos decía: La iglesia no está abierta donde No se predica el Evangelio de Jesucristo.” Qué sabiduría inspiraba sus palabras, Nze Abuy el Grande o mejor uno de los grandes que hemos tenido. Así como dca uno de mis feligreses al oír dichas palabras y me decía ” Ah … cuando la iglesia tenía peso y credibilidad, por un tiempo me entristecieron las palabras de mi feligrés no por dudar de su veracidad, sino el contagio y el eco de esas interpretaciones populares, créame.

Un gran Eclesiástico emérito me decía: ” Cuando la iglesia vivimos de prebendas, malo !!!! no vá a costar muy caro! qué razón tenía… ese purpurado emérito guineano qué bien lejos nos veía venir. Me gusta la razón y la verdad constituyente y no el pensamiento débil que la modernidad venera hoy, porque mi pensamiento quiere ser un cantar a Dios en tierra extranjera y esa es la realidad de mi voluntad constituyente porque me invita a no confundir mi dolor y sufrimiento, con el silencio de Dios. Es así que, cuando a Gandhi se le presentaron por primera vez el libro de las bienaventuranzas evangélicas, dijo: ” Eso, eso sí. eso es lo que buscaba” Bravo, para hombres de esperanzas, que no buscan la verdad donde no se encuentra.

 

Hasta pronto amigos. Un cordial saludo.