EL MITO DE SÍSIFO Y EL CPDS, Reflexiones de José Eugenio Nsue

DIARIO UTAMBONI, 01 de diciembre 2018

En la mitología griega, Sísifo fue el fundador y rey fe Éfira (Corinto); hijo de Eolo y Enareta, y marido de Mérope. Fue castigado por Zeus, dios de dioses, por sus constantes y reiteradas desobediencias y enfrentamientos contra los dioses; el castigo consistió en empujar una enorme piedra cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio, una y otra vez seguía intentándolo hasta que se quedó ciego y viejo.

Así actúa el partido político Convergencia Para la Democracia Social, CPDS, de Guinea Ecuatorial con el régimen dictatorial de la familia real de Akoakam y su órgano represivo, el sindicato del crimen organizado, PDGE. 

La semana anterior leímos un comunicado, escrito, manifiesto o amague de denuncia contra el gubernamental partido en el poder en el que ‘instaba’ al Fiscal general del Estado a denunciar a dicho partido por sus reiterados y sistemáticos  incumplimientos y violaciones de las leyes tanto de la Constitución como de la de los partidos políticos; a parte del robo y destrozos sufridos en su sede, obra posiblemente de los vándalos habituales y sospechosos por todos. En el dicho escrito que los avezados de los míos han escudriñado técnicamente y han hecho algunas objeciones pertinentes, viene a señalar los incumplimientos con la legalidad del PDGE, tales como la afiliación de los miembros de cuerpos y fuerzas de la Seguridad del Estado (militares), los jueces y magistrados, el clero y demás miembros de las diferentes confesiones religiosas como miembros y militantes del partido cuando todos esos colectivos les está prohibido por ley militar activamente en los partidos políticos por su condición de imparciales en el ejercicio de sus funciones. 

Lo más indignante es que en el CPDS, al menos en su Ejecutiva Nacional, hay gente cuerda, cualificada y competente en campo de conocimientos que a estas alturas deberían de haberse dado cuenta que  el gobierno guineano con su rey al frente y su ‘partido’ no están compuestos por personas humanas; no son humanos los que mandan en el país, y sus órganos tampoco son dirigidos por humanos y por lo tanto, no se les puede hablar con el lenguaje humano; no entienden nada, no reflexionan, no se recapacitan, no piensan ni tampoco sienten. Obiang Nguema I y su gente no proceden de la especie humana; deben ser de otra naturaleza. Cualquier esfuerzo humano para hacerles entrar en razón, es un esfuerzo en balde. Son unos humanoides.

En la República de Guinea Ecuatorial la ley no se respeta, las normas se saltan como si nada, los acuerdos se quedan en agua de borrajas. La única ley que funciona y se cumple a rajatabla en ese país se llama ‘Su Majestad Obiang Nguema I’ y sus derivados: Nguema Obiang, É Coo Obiang (la reina de Angong), Obiang Lima, Ondo Nguema, Mba  Nguema, etc; todo lo demás sobra.

El CPDS sabe que en ningún país del mundo civilizado no puede co-presidir los edificios, centros, monumentos, sedes, despachos oficiales del Estado la bandera de un partido político pero, en Guinea Ecuatorial es normal y se hace con total impunidad; todos los presidentes absolutamente de los órganos e instituciones del Estado: Fiscal general del Estado, Presidente de la Corte Suprema de justicia, Presidente del Tribunal Constitucional, Presidente del Tribunal Supremo, Presidente del Tribunal Anti-corrupción…, todos son miembros activos del gubernamental partido, el PDGE; una inmensa mayoría de los sacerdotes así como los pastores de otras confesiones religiosas y la cúpula de la Iglesia guineana son, cuando menos simpatizantes si no militantes del Gran Movimiento de Masas porque sus ‘padrinos y madrinas’ son altos mandos del PDGE. Total, cualquiera que quiere trabajar en Guinea no sólo en administración pública sino en cualquier sector en el país, ha de ser militante de PDGE; el Estado guineano es PDGE, y PDGE es el Estado de Guinea Ecuatorial y punto. Así ha sido, así es y así seguirá siendo mientras siga reinando la casa real de Akoakam.

En todos los actos organizados por el PDGE asisten todas las ‘autoridades’ nacionales: militares, la magistratura en pleno, los órganos constitucionales y civiles, todos ataviados con la tela esa cutre de colores con la efigie del faraón Obiang Nguema I y los símbolos diabólicos de la organización; asimismo se les ven en todos los actos oficiales con el pink de PDGE en las solapas de sus trajes o vestidos. Lo sabe y lo ve buenamente el CPDS. 

¿A qué viene ahora poner el grito en el cielo por unos hechos y comportamientos habituales en el obrar de esa banda? ¿A qué viene conminar a la Fiscalía general del Estado para que denunciara al Partido al que pertenece el jefe de la misma Fiscalía? ¿Por qué tiene que ser el Fiscal general quien interponga la denuncia; a caso en ese país los ciudadanos o entidades jurídicas no pueden denunciar a un partido político? ¿ El Secretario General de PDGE no denunció al Partido CI; por qué el Secretario Gral de CPDS no puede denunciar al PDGE?

Sabemos que CPDS ha apostado luchar contra la atroz dictadura y la tiranía del régimen a base de diálogo y no hay nada que les saque de esa su postura. Pero llama la atención y exacerba que esté haciendo lo mismo una y otra vez y, una y otra vez, recibe de sus interlocutores mofas, insultos, desprecios, amenazas y ya va más de 30 años.

Algunos hablamos de ese partido porque es el único reconocido “legalmente” en el país, es el único  que tiene estructura e implantación nacional y es el que está alardeando con que no se puede luchar contra la dictadura desde fuera del país y a través de comunicados de prensa por Internet, que había que estar sobre el terreno, in situ como si así se esté consiguiendo algo.

En todo caso, la fe inquebrantable y la esperanza que tiene el CPDS en querer humanizar a un sistema y unos individuos que con sus actos y y comportamiento están demostrando que están a año luz de ser humanos, sólo es comparable a la fe que tuvo Job en la Biblia. Ojalá obtenga el mismo reconocimiento como el que obtuvo ese por parte del Dios Todopoderoso en el Paraíso celestial porque, de Obiang Nguema I, de su hijo Nguema Obiang, el presidente de facto actual (¿dónde están los que decían que ese inútil no podía llegar a mandar en el país? Ahí le vemos presidiendo los consejos de ministros rodeados flores fúnebres, dándose paseos triunfales por el país en olor de multitudes y siendo aclamado como el presidente norcoreano Kim Jong-Un; y no ha pasado nada y cuando entierren a su progenitor en breve; acaba de estirar la pierna su inseparable de Zimbabwe, tampoco va a pasar nada. Si no, al tiempo), y de la banda de palmeros aduladores, me temo que seguirá siendo Sísifo en el Olimpo del Reino de Kalunga; quel dommage !!!

Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?

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