Partido del Progreso: la alternativa en libertad, por Gabriel Moto

                Gabriel Moto

 

Bingokom, 10 de marzo de 2019

Hace unos días, los militantes, amigos y simpatizantes del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial, hemos celebrado nuestro 36 aniversario.

Si el paso de autonomía a la independencia hubiese sido un cambio normal, deseado, consensuado y hecho sin enfados; tendríamos en el día de hoy una Guinea distinta, coqueta y puede ser que el Partido del Progreso ni siquiera hubiera sido necesario.

Pasar el poder de las manos del colono al nativo sin estructura, sin ganas y a regañadientes, nos ha llevado a la realidad actual de un estado fallido aunque no necesariamente pobre. Si el Partido del Progreso ya se hizo necesario a los pocos meses de recibir la independencia, todavía lo es mas a día de hoy cuando nos seguimos dando cuenta de que el camino recorrido no ha sido el correcto.

Cuando lo único institucionalizado es el poder tribal, la oligarquía y el enchufismo; hace falta que alguien, algún Partido nos recuerde la importancia de contar con todos los ciudadanos para el logro del bien común. No puede haber progreso si no incluimos a todas capas de la población en los órganos de decisión tanto a nivel local como a nivel nacional. Todos somos importantes y por lo tanto, todos somos decisivos.

El Partido del Progreso nace entonces como una realidad incuestionable, no necesariamente de reminiscencias étnicas ni tribales, sino con una mirada amplia a la sociedad a la que pertenece y quiere pertenecer. Si pertenecemos al mundo moderno,debemos adaptarnos a el con todas las consecuencias y no solo abrazando la parte que mas nos interesa.

Predicar el imperio de la ley, la igualdad de los derechos, la importancia de la persona como sujeto a quien debe ir dirigida toda la actividad política; fueron señas de identidad del Partido en los primeros momentos y lo sigue siendo actualmente en donde la política de acercamiento a los demás para posibilitar los pactos, nos ha granjeado las simpatías de los demás actores de la política de Guinea Ecuatorial e incluso del mundo internacional.

El largo camino en el desierto

Nuestro caminar no se inicio en el desierto, el Partido inicio un camino con un gran acompañamiento y aceptación de nuestros militantes y el mundo guineo en general. El año 1992 supuso una experiencia inolvidable cuando el Partido, acompañado del mundo internacional, regresa a Guinea Ecuatorial y consigue despertar las esperanzas y los anhelos de los guineanos. Parecía ya un camino irreversible, pero la tiranía y el cainismo incrustado en nuestras células africanas, impidió el normal desarrollo de los acontecimientos. El Partido exigía libertad de los partidos políticos, elecciones libres para situar a Guinea Ecuatorial, con la ayuda de personas preparadas, en el lugar que le corresponde en el concierto internacional. Se hablaba de la alternancia en el poder y para evitar las teorías feudales, nada mejor que unas elecciones libres y una limitación de los mandatos. Estas ideas parecían revolucionarias a la élite gobernante y endogamica por lo que decidieron cortar de raíz todos los intentos y deseos de cambio en nuestra Guinea e instauraron una férrea dictadura. No es de extrañar entonces, la continua persecución y cárcel a la cabeza del Partido y a sus principales dirigentes ,aniquilando así todos los aires de libertad que la pequeña apertura había causado en la población guineana.

Este largo camino en el desierto ha estado siempre sembrado de dudas, obstáculos y a veces con frecuentes encuentros y encontronazos con gente que no era de nuestra manera de pensar pero que era necesario conocerlos para hacer un proyecto de país en común. El país lo tenemos que hacer entre todos y nadie tiene derecho de excluir a los demás, excepto a los intransigentes y a los dictadores. Estas ganas de contar con los demás, nos han llevado a algún que otro fracaso, por eso a veces hemos tenido que lamentar algún paso en falso. La travesía en el desierto nos enseña a ser calculadores y a estar seguros de que en esta lucha, no valen los atajos. Esta larga travesía nos ha enseñado a prepararnos para el día después, a adquirir la máxima experiencia para las tareas venideras. La celebración del 36 aniversario en Madrid y el acercamiento de nuestra gente, nos vuelve a demostrar que no estamos solos y que seguramente el camino no esta equivocado. Somos cada vez mas y mejores.

El partido del Progreso y su ideología

El Partido del Progreso nace como un instrumento al servicio de Guinea Ecuatorial. Quiere dignificar la política haciéndola una actividad noble. El Partido del Progreso sitúa por lo tanto a la persona en el centro de toda su actividad política.

Con errores y aciertos el partido ha transitado por las aguas procelosas de la incomprensión, del rechazo y hasta de la envidia. Pero todo lo que afecta a la persona, nos interesa; porque la persona se convierte en el centro de nuestras preocupaciones para ayudar a esta persona singular, a superar todas las barreras físicas, mentales y sociales que pueda encontrar.

Buscamos la libertad del individuo porque es el primer paso para que empiece a sentirse útil y capaz de aportar a la sociedad. Si uno no es libre, tiene las puertas cerradas a su libre pensamiento, a poder manifestarse diferente entre iguales. Por eso la primera premisa, es conseguir que el poder este en manos del pueblo soberano. Si somos libres y demócratas, podremos buscar y encontrar la mejor forma de organizar nuestro país. Con la dictadura pisándonos el cogote, solo podemos encontrar vías de escape para no atosigarnos, solo podremos pelearnos los unos contra los otros porque nos falta la libertad suficiente para saber que es lo que mas nos interesa. Tenemos que dejar de ser tutelados por la dictadura para pensar mejor y sentirnos bien. Un país libre sin las ataduras atávicas, puede encontrar mecanismos correctores para hacer posible que todos nos sintamos bien en nuestra nación. La dictadura nos divide, nos enfrenta, nos amilana y nos impide a ser positivos.

La necesidad de un liderazgo

Con una idea clara de país y la metodología para conseguir los objetivos, se crea un liderazgo a prueba de bombas y chapuzas. Si miramos con interés el Partido del Progreso, encontramos a un líder solido dirigiendo un equipo humano formado por profesionales de los mas diferentes campos y con la suficiente abnegación para sobreponer los intereses del Partido a los propios intereses. El Partido con su Vademecum, tiene ya pensado como dirigir el país al día siguiente, si los circunstancias así lo recomendasen. No se puede estar todo el tiempo en el exilio pensando que el exilio es eterno. Poco habremos aprovechado el tiempo si empezamos a prepararnos al día siguiente a la caída de la dictadura. Por eso insisto de que el Partido esta preparado para el día después, ese día al que destinamos todos los esfuerzos para que nos encuentre preparados.

Un líder no se crea de la noche a la mañana, el equipo que acompaña al líder tampoco se puede improvisar; por eso durante este largo recorrido, esta dura travesía, han aparecido muchos liderzuelos, amantes de la pesca facilona que han pretendido guiarnos a caminos desconocidos o a atajos sin confrontar. El activo mas importante del Partido del Progreso es su presidente y el equipo que ha formado a su alrededor.

Los cambios necesarios

Hemos vuelto a escuchar en estos días y con motivo de nuestro aniversario las recomendaciones de nuestros “amigos” para que cambiemos al líder del Partido. Es muy raro y desconcertante que los cambios los pidan la gente que no tiene que ver con nuestro Partido. Si el presidente fundador del Partido del Progreso esta con las fuerzas suficientes para liderar la organización, es normal y lógico que siga al frente de ella, en todo caso; en cuestión de sus militantes que día tras día le manifiestan su apoyo y adhesión. A los dirigentes los cambia y los remplaza la propia organización y no las campañas al viento que lo único que quieren es la desaparición del Partido del Progreso. ¿Cuantas veces e incluso desde el poder, han intentado establecer bicefalias en el Partido del Progreso? ; ¿cuantas veces hemos recibido criticas a nuestro liderazgo firme y consecuente?. Vivimos un continuo ni contigo ni sin ti; nos reclaman pero no nos quieren. Nos buscan y luego nos rechazan. Cuando marcamos nuestra impronta en los sitios o espacios en los que participamos, nos llaman orgullosos y prepotentes. En el fondo solo queremos llevar la organización y el método en los sitios en donde representamos a nuestro Partido.

Un Partido ilegalizado en Guinea, necesita de unas estructuras fuertes y de una capacidad muy importante para el sacrificio. En el Partido se entiende que muy pocos están dispuestos a este sacrificio y por lo tanto la figura del fundador es la mejor representación de nuestros anhelos.

Los estatutos del Partido ya hablan de la elección de los órganos directivos; pero nuestros estatutos no han podido ser refrendados por toda nuestra militancia debido a nuestra condicion de partido exiliado e ilegalizado. Con nuestra presencia en el país, se procederá a refrendar estos estatutos en libertad y sin miedo a ser perseguidos o encarcelados.

No estamos en contra de los cambios, que es una necesidad natural en una acción humana: sí es cierto que cuando las condiciones de libertad lo permitan, procederemos a actualizar nuestros estatutos y a normalizar nuestros órganos directivos. Si alguno tiene mucha prisa en estos momentos confusos, que funde su partido y que de un paso al frente. Nosotros como partido del Progreso ya sabemos lo que queremos…..

Nos damos ánimos mutuamente

Animo a todos los militantes a seguir trabajando por el gran proyecto que es el Partido del Progreso. La meta no esta tan lejos y el trabajo bien hecho siempre suele tener su premio.

Nuestro Partido es serio, dispone de sus Estatutos a falta de ser refrendados por la militancia en situación de libertad y dispone de un “Vademecum”, documento imprescindible en donde se reflejan cuales son nuestras intenciones en el caso de gobernar el país y cuales son nuestras prioridades para una nación que debe ser la estrella de África. Debemos sentirnos orgullosos de eso.

Desde el exilio debemos continuar preparándonos para el día después porque no habrá excusas cuando nos pregunten por nuestras capacidades, habilidades y potencialidades. Debemos estar preparados para trabajar para todos. Nuestro programa no pretende dividir el país, odiar a un distrito determinado, trabajar solo para los nuestros. Nuestro propósito es hacer de Guinea Ecuatorial un país grande; nuestro objetivo es que todos quepamos en ella con nuestra diversidad y diferentes formas de entender las cosas; nuestro deseo es regresar a Guinea Ecuatorial lo mas pronto posible. Así lo entendemos, como organización política que somos, sin menoscabo de las ideas y puntos de vista de los demás. Busquemos un espacio común, sin exclusiones y sin descalificaciones, hablemos desde nuestras ideas, ofrezcamos nuestro punto de vista a los demás, respetemos las estructuras y organizaciones de los demás. Porque otra Guinea es posible con gente competente.

Deseo larga vida al Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial y muchos éxitos a sus militantes y simpatizantes.

 

Barcelona, 9 de Marzo del año 36 de la fundación del Partido del Progreso.

Gabriel Moto

Secretario de Organización del Partido del Progreso

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