¡SOMOS FAMILIA OOOH, NOS QUEREMOS OOOH! reflexiones de José Eugenio Nsue

Bingokom,12 de octubre de 2019
SOMOS FAMILIA OOOH, NOS QUEREMOS OOOH

Aunque nos maten de hambre y miseria; a pesar de que nos maltraten y asesinen; pese a que no tengamos trabajo y los que trabajan  honestamente vivan igual o peor que los que no trabajan; si bien nuestros hijos no pueden  estudiar por falta de medios económicos, ni haya centros educativos, escuelas e institutos decentes ni competentes; nuestros hijos carecen de becas para salir a estudiar una carrera universitaria o Formación Profesional digna a Europa, América o Asia, ni hospitales donde curarse; bien que no hay libertades de ninguna clase en el país, ni libertad de expresión, ni de pensamiento, ni mucho menos ideológica…; no obstante:

¡SOMOS FAMILIA OOOH, NOS QUEREMOS OOOH!

No importa que lleven todas las riquezas de nuestro país dejándonos en una miseria de solemnidad, que derrochen los dineros de las arcas del Estado comprando compulsivamente objetos y bienes inservibles para el país; tampoco importa que paguen con el dinero que debía ser de todos los guineanos multas multimillonarias por conductas delictivas y depravadas; aun cuando una sola familia reparte los cargos y puestos claves del gobierno y la administración estatal entre sus miembros; condecora generales del ejército a los hermanos, primos y cuñados analfabetos; fuerzan y secuestran a nuestras mujeres e hijas, y las violan salvajadamente…, no pasa nada ya que:

¡SOMOS FAMILIA OOOH, NOS QUEREMOS OOOH!

Podemos matarnos a machetazos y a pistoletazos, linchar públicamente los unos a los otros; podemos acusarnos falsamente para un ascenso o un cargo público; podemos dedicarnos a envenenar a los demás, a acudir a los chamanes, vudú y marabús para que echen el mal de ojo a nuestros enemigos, matarles, inutilizarles o arruinar sus negocios; también podemos dedicarnos a hechizar y a maldecir a los niños de nuestros vecinos y de los familiares que nos caigan gordos…, no importa porque:

¡SOMOS FAMILIA OOOH, NOS QUEREMOS OOOH!

Igualmente podemos acudir donde practican el ‘buti’, ‘meganga’; tomar ‘iboga’, o sea, drogarse para entrar en trance, invocar a los muertos para conseguir ascensos dentro de la iglesia, en la administración o para que los negocios funcionen, o para conseguir un ‘buen’ esposo, una ‘buena’ esposa; tener hijos o para que les caigamos bien a nuestros jefes y a los demás…; eso no es nada porque:

¡SOMOS FAMILIA OOOH, NOS QUEREMOS OOOH!

Estar más separados que nunca, ser discriminados como nunca; practicar sin vergüenza ni pudor el regionalismo y el etnicicismo donde, según el origen, distrito y la provincia te conviertes en guineoecuatoriano de primera, de segunda o de quinta clase y así gozar de todos los privilegios y de negarte absolutamente de todo. A pesar de tener a tus seres queridos muertos por asesinatos, encarcelados sin haber cometido delito alguno, en el exilio por escaparse de una muerte segura o de la miseria, postrados en camas por falta de atención sanitaria, o borrachos por desesperación por no tener oportunidad ni perspectivas de una digna…, no pasa nada; hay que ir a celebrar el 12 de octubre, el 3 de agosto, el 5 de junio, el 20 de agosto o el 25 de junio porque es la única ocasión para poder comer carne de cebú, beber Paternina…:

¡FAMILIA OOOH, FAMILIA AAAH, FAMILIA OOOH; SOMOS FAMILIA OOOH, NOS QUEREMOS OOOH!

No sé si ya es inevitable que el mundo entero nos conozca a los guineanos de la República de Guinea Ecuatorial por los ridículos y sinvergonzonerías que vamos haciendo por todo el mundo.

A parte de las ‘hazañas’, más bien extravagancias,  horteradas y groserías que el príncipe  – heredero va cometiendo internacionalmente lo que ha situado a nuestro país en el centro mundial de todas las críticas y burlas porque son incapaces de entender que un país donde carece de todo lo necesario para la subsistencia humana (falta de medicamentos en los hospitales, falta de centros escolares, falta de agua potable, etc), en cambio se va gastando millones de euros en coches que no se van a conducir, inmuebles donde nunca se van a habitar, maletones de dinero aquí, contenedores de dinero allá; el escándalo de un osado e inocente Eric Mussambani Malonga que por poco se nos muere en una piscina olímpica en los Juegos Olímpicos de Sidney del año 2000 cuando, según sus propias palabras, nunca antes había visto ni nadado en una piscina de dimensiones olímpicas; como playero, estaba acostumbrado a nadar en las playas y afluentes de las costas y, de golpe y porrazo, los ilustres dueños del país le mandan a competir como nadador nada más y nada menos en unas Olimpiadas representando así  a todo un país; el resultado es por todos conocidos: mofas por aquí, memes por ahí; esas imágenes en las que Mussambani se estaba ahogando en la piscina abrieron los telediarios de todo el mundo desde la misma Australia donde se produjo el escándalo del milenio, Sidney, ya que nunca antes se había visto nada igual que un nadador ¿¿profesional?? quiera morir ahogado en una piscina sin que le haya sobrevenido alguna complicación de salud, hasta Antártida. El pobre pasó por diferentes programas de radiotelevisión españoles donde tuvo que soportar todo tipo de bromas. El único sitio donde fue recibido con todos los honores de un héroe fue en su país por los mismos que le habían enviado a una misión suicida. Cuentan que fue recibido y felicitado por el monarca de Akoakam por tamaña gesta.

Otro caso similar es el del cantautor, cantante o compositor, el artista Juan Pablo Nguema, que ni corto ni perezoso se plantó en el plató del mejor programa televisivo de España, el Chiringuito de Mega, dirigido por Josep Pedrerol a cantar “Somos familia oooh, nos queremos oooh”. Hasta esa noche del 3 de octubre, nadie, desde luego este escribiente, sabía de la existencia de ese afamado y animoso paisano cantante; no se sabe si forma parte de un grupo musical, una Tuna universitaria, si tiene una orquesta, si es compositor, cantautor, cantante; el caso es que alguien le llevó al programa que no es mojo de pavo, le dieron un micrófono y sin guitarra, órgano, piano, armónica ni saxofón, se puso a cantar a capela pronunciando frases y con un ritmo inauditos por los contertulios que no sabían si aplaudir, contonearse o acompañar; el desconcierto fue tal que los contertulios y el presentador no sabían dónde meterse y sus caras eran verdaderos poemas y se partían de risa.

¡SOMOS FAMILIA OOOH, SOMOS FAMILIA AAAH, SOMOS FAMILIA OOOH; NOS QUEREMOS OOOH. FAMILIA OOOH, FAMILIA AAAH, FAMILIA OOOH; SOMOS FAMILIA OOOH…!

Cualquier que hubiera visto aquel espectáculo, sabría que iba a ser viral, Trending Topic, y efectivamente; desde entonces se han hecho cientos de miles de memes, GIF, imitaciones y mofas de todos los colores y gustos y de todas partes desde China, Japón, Marruecos, Rusia, hasta conchinchina; estoy seguro que hasta en el planeta Marte ha llegado la actuación de nuestro Juan Pablo Nguema.

A juzgar por la repercusión que el fenómeno SOMOS FAMILIA OOOH de Juan Pablo Nguema está teniendo, propongo que el sea declarado guineoecuatoriano del año con el permiso del príncipe – heredero, el futuro emperador, y que el monarca de Akoakam le reciba invitándole a copresidir junto a él los actos de la celebración del culto a su persona de este 12 de octubre en la capital de su reino Oyala, y le distinga con la medalla de Alta distinción de su reino: ‘Medalla de capullín’ (Cantinflas ).

Viendo aquello en el programa Chiringuito, que es el más visto de España y seguido por todo el mundo, me vinieron en mente las palabras del difunto y muy llorado el padre Rufo, el único musicólogo que sepamos que Guinea ha tenido, en un programa de RTVGE junto con los padres Luis María Ondo Maye y Juan de Dios; hablaban de “el español hablado en Guinea Ecuatorial”. Él decía que lo que se hacía últimamente en el país con la música, ni era música ni era nada ya que los chavales (jóvenes artistas), buscaban dos o tres palabras y las repetían o frases sueltas e inconexas y las repetían varias veces…, si él volviera y escuchara SOMOS FAMILIA OOOH!!

No hay forma de evitar el fenómeno que ha invadido nuestra sociedad guineoecuatoriana desde hace justo hoy 51 años, el fenómeno de la apología de la ignorancia, la creencia de que todo es posible sin el mínimo esfuerzo; que el saber es natural, no hace falta aprender, estudiar ni formarse, basta haber nacido y ya se sabe; el que el bienestar y la fama se pueden conseguir naturalmente sin el sacrificio; ejemplos no les faltan: ahí tienen generales del ejército que no pueden ni escribir ni pronunciar una frase con sujeto, verbo y predicado correctamente; otros que  afirman que todo un partido político pertenece a un pueblo concreto y el pueblo concreto es el partido, o sea, no hace falta ideología ninguna; la ideología es el nombre del partido y este es de un pueblo; otros que se pasan a ser médicos, cirujanos, catedráticos, abogados sin haber pisado nunca una facultad. Como la ignorancia es la madre de todos los atrevimientos, por eso los guineanos vamos haciendo el ridículo por todo el mundo de manera descarada; qué más da, cuando los nuestros nos aplauden, nos entienden, nos defienden, nos halagan y premian; menos mal que nos quedan algunos César Brandon.

Así lo pienso y así lo digo; ¿ qué os parece?

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